Presentado durante el Festival de San Sebastián, el avance del “Estudio del impacto económico, social y territorial de la producción audiovisual en España” analiza la dimensión y la contribución de la actividad audiovisual al conjunto de la economía española, a partir de indicadores como el gasto, el empleo, el Valor Añadido Bruto (VAB), las rentas laborales y el impacto territorial.
Impulsado por Spain Film Commission y elaborado por Olsberg·SPI, con la participación de la Cátedra SFC de Industria de los Rodajes de la Universidad Pablo de Olavide, amplía el alcance del estudio realizado en 2024 y ofrece una visión más completa de la producción audiovisual en España, tanto nacional como internacional, durante el periodo 2023–2025.
La iniciativa cuenta con la financiación de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública del Gobierno de España, en el marco del Plan España Hub Audiovisual de Europa (Spain Audiovisual Hub).
En palabras de María González Veracruz, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, “los resultados de este estudio reflejan que la apuesta del Gobierno de España por el audiovisual como industria estratégica, a través del Plan Spain Audiovisual Hub, ha sido todo un acierto. La medición del impacto económico, social y territorial que nos brinda este estudio impulsado por Spain Film Commission, con el apoyo del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, no solo nos ofrece una panorámica sobre el brillante momento que atraviesa el sector, sino que nos sirve para orientar las políticas públicas más eficaces para que nuestro audiovisual siga generando empleo, innovación y oportunidades para el talento en todo el territorio”..
El empleo que activa la producción audiovisual se extiende más allá de los equipos de rodaje y las propias productoras. Cada proyecto necesita proveedores, transporte, alojamiento y servicios profesionales; a ello se suma la actividad que genera el gasto de los salarios de quienes trabajan en la producción y su cadena de suministro.
En conjunto, el estudio estima que la producción audiovisual sostiene 68.000 empleos equivalentes a tiempo completo en 2025, cerca de un 20 % más que en 2022. De ellos, 36.200 (aproximadamente el 53 %) corresponden a esos efectos indirectos e inducidos. La cadena de suministro y la actividad derivada del gasto salarial generan 2.260 millones de euros de valor añadido bruto (VAB), incluidos en los 4.980 millones de impacto total estimado para 2025.
El impacto salarial total asociado a la producción cinematográfica y televisiva se estima en 2.230 millones de euros en 2025. Esta magnitud incluye los salarios vinculados a la actividad directa, a sus proveedores y a los efectos inducidos en el conjunto de la economía.
La nueva edición amplía el enfoque del estudio presentado en 2024, centrado en los rodajes internacionales incentivados, e incorpora la producción nacional e internacional, incentivada y no incentivada. Este cambio de alcance permite abordar una realidad más amplia, aunque las cifras de ambos estudios no deben compararse como si midieran el mismo universo.
En palabras de Leon Forde, CEO de Olsberg•SPI “Este avance ofrece una base de evidencia para comprender la dimensión económica de la producción cinematográfica y televisiva en España. El uso de fuentes oficiales y de un modelo económico específico permite estimar su contribución en valor añadido, empleo y salarios, así como los efectos que se extienden a proveedores y al resto de la economía. El informe completo permitirá profundizar en su distribución territorial e incorporar la postproducción.”
El informe completo, que se publicará más adelante, incorporará la postproducción y el análisis regional
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Con información adicional de Camera&Light