El documento resume el taller jurídico organizado por el Observatorio Audiovisual Europeo en noviembre de 2025 para analizar la regulación de las comunicaciones comerciales audiovisuales.
El encuentro reunió a autoridades reguladoras, empresas, especialistas académicos y responsables de las instituciones europeas.
Las sesiones abordaron:
España y los usuarios de especial relevancia
España introdujo una categoría legal para identificar a los creadores sujetos a determinadas obligaciones de la legislación audiovisual.
Para ser considerado usuario de especial relevancia deben cumplirse de forma simultánea tres condiciones:
Los creadores que superan estos umbrales quedan bajo la supervisión directa de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.
Supervisión de la CNMC
La autoridad española realizó dos ejercicios de seguimiento de la actividad de los influencers.
En conjunto:
La CNMC establece que la palabra «publicidad» debe mostrarse de manera clara durante todo el segmento promocional y no mezclarse con otros mensajes que dificulten su identificación.
El concepto de remuneración no se limita al pago económico. También puede incluir regalos, invitaciones, viajes u otras ventajas recibidas a cambio de publicar contenido.
El caso de Vegetta
El informe menciona un procedimiento relacionado con Vegetta, creador especializado en videojuegos y residente en Andorra.
El expediente se cerró porque el contenido analizado no incluía publicidad. No obstante, la CNMC consideró que el creador podía estar sometido a las normas españolas debido a su vinculación estable con el mercado y la audiencia nacional.
El caso muestra las dificultades de la regulación transfronteriza, ya que un creador puede residir en un país, publicar a través de una plataforma establecida en otro y dirigirse principalmente al público de España.
Autorregulación publicitaria
El modelo español combina la supervisión pública con los mecanismos de autorregulación de Autocontrol.
Los creadores que no alcanzan los umbrales establecidos pueden quedar sometidos al Código de Conducta sobre publicidad a través de influencers, cuya nueva versión entró en vigor en octubre de 2025.
Autocontrol gestiona también InfluCert, una certificación de buenas prácticas publicitarias con una vigencia de dos años. Más de 500 influencers habían obtenido esta acreditación en el momento de celebrarse el taller.
El informe señala que las diferencias entre las legislaciones nacionales pueden generar inseguridad jurídica cuando la actividad del creador se desarrolla en varios países europeos.
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