PROFILM, la Asociación de Productoras Españolas de Audiovisual Internacional, ha presentado esta mañana en la Academia de Cine, su Informe de Inversión Audiovisual Internacional 2025, en el que analiza la actividad generada en España por las producciones extranjeras a través de sus empresas asociadas y que permite determinar la aportación directa de estos proyectos en la economía, el empleo y la industria audiovisual española.
La presentación fue conducida por Peter Welter, presidente de PROFILM, CEO de Fresco Film (Mediapro Group) y productor ejecutivo de títulos como Terminator: Dark Fate o Game of Thrones.
Y los datos arrojan una conclusión importante: tras consolidarse como una palanca significativa de atracción de capital para España y alcanzar hitos históricos (con su máximo apogeo en 2022, tras la activación y posterior reforma del programa de incentivos) el sector se enfrenta ahora a un proceso de pérdida de competitividad en su capacidad de atraer proyectos, y por ende, inversión internacional.
Según el informe, los proyectos internacionales desarrollados por las productoras asociadas a PROFILM generaron en 2025 una inversión directa en España de 103,9 millones de euros, con 24 proyectos audiovisuales, 6.490 contratos firmados, 29,4 millones de euros destinados a salarios y 9,7 millones de euros en cotizaciones a la Seguridad Social.
Aunque estas cifras confirman que España sigue siendo un destino relevante para la producción audiovisual internacional, el informe refleja también una caída significativa respecto al ejercicio anterior. En 2024, la inversión directa alcanzó los 129,9 millones de euros, con 27 proyectos y 8.510 contratos. Esto supone un descenso del 20% en inversión, del 11% en número de proyectos y del 23,7% en contratación.
El informe incorpora por primera vez una lectura de conjunto del periodo 2021-2025, que permite contextualizar la evolución reciente del sector. En estos cinco años, las producciones internacionales gestionadas por las empresas asociadas a PROFILM han generado casi 983.235.771,63 €millones de euros de inversión directa en España, a través de 181 proyectos audiovisuales internacionales.
El impacto económico se ha extendido mucho más allá del rodaje. La actividad ha movilizado equipos técnicos, especialistas, artistas, figuración, empresas de transporte, alojamiento, restauración, construcción de decorados, alquiler de equipos, localizaciones, seguridad, servicios sanitarios, asesorías, postproducción, efectos visuales y otros servicios auxiliares.
Solo en aportaciones a la Seguridad Social, el informe recoge más de 86,4 millones de euros entre 2021 y 2025. Esta cifra evidencia que la producción internacional no solo atrae inversión exterior, sino que genera empleo formal, ingresos públicos y actividad económica inmediata en múltiples sectores.
En 2025, la inversión audiovisual internacional se concentró principalmente en seis comunidades autónomas. Andalucía lideró el gasto directo con 27,7 millones de euros y siete proyectos, seguida de Canarias, con 26,4 millones de euros y ocho proyectos. La Comunidad de Madrid registró 18,4 millones de euros, incluyendo actividad vinculada a VFX, mientras que Cataluña alcanzó los 13,2 millones de euros.
También recibieron inversión la Comunidad Valenciana, con 8,1 millones de euros, y Baleares, con 2,6 millones de euros.
PROFILM subraya que esta distribución demuestra la capacidad de determinados territorios para atraer proyectos internacionales, pero también evidencia la necesidad de mejorar la capilaridad territorial del modelo. En 2022, los rodajes internacionales llegaron a 14 comunidades autónomas; en 2025, solo a siete. Para la asociación, ampliar el alcance territorial de esta actividad debe ser una prioridad si España quiere convertir el audiovisual en una verdadera política industrial de país.
El informe refleja que los proyectos internacionales desarrollados en España en 2025 procedieron principalmente de Reino Unido, Estados Unidos y otros países europeos. Reino Unido fue el principal país de origen, con seis proyectos; Estados Unidos aportó cuatro; y la Unión Europea sumó ocho producciones procedentes de Alemania, Dinamarca, Francia e Irlanda. También se registró actividad procedente de Corea del Sur.
Entre los títulos destacados que han elegido España como lugar de rodaje o producción figuran proyectos como NCIS: Tony & Ziva, Young Sherlock, Oderbruch Season 2, Apocalipsis Z 2, The Hive, Constantinople, Dune: Prophecy, Karma o The Overlook, entre otros.
El informe advierte de que el descenso registrado desde 2022 coincide con un contexto internacional más restrictivo, marcado por la corrección del mercado tras el ciclo de expansión de las plataformas, el aumento de costes, la incertidumbre macroeconómica y la reestructuración de grandes estudios internacionales.
Sin embargo, PROFILM señala que a estos factores globales se suma una cuestión específicamente española: el marco de incentivos del territorio común ha perdido atractivo frente a otros países europeos. España ofrece actualmente una deducción del 30% para el primer millón de euros de gasto y del 25% para el resto, con determinados límites máximos, mientras que otros mercados competidores han avanzado hacia porcentajes más agresivos, sistemas más flexibles, menores umbrales de gasto mínimo y plazos de devolución más previsibles.
La asociación considera especialmente relevante revisar el tratamiento de la postproducción y los efectos visuales, dos ámbitos de alto valor añadido que generan empleo cualificado, menos estacional y tecnológicamente avanzado. En este campo, la competencia internacional es especialmente intensa y los proyectos comparan no solo el porcentaje de incentivo, sino también la rapidez de cobro, la seguridad jurídica y la claridad de los gastos elegibles.
PROFILM plantea tres líneas de actuación prioritarias para mantener la posición de España como destino audiovisual internacional:
La primera es revisar los incentivos fiscales para alinearlos con los estándares de los países europeos más competitivos y evitar que los grandes proyectos, especialmente los de presupuesto medio y alto, se desvíen hacia otros territorios. En esta línea, resulta también clave reducir el mínimo de inversión exigido para el VFX para aquellos proyectos que impliquen, además del rodaje real, la utilización de industrias técnicas.
La segunda es reforzar la seguridad jurídica mediante criterios claros, certificados previos y una interpretación homogénea de los gastos deducibles. Para los inversores internacionales, conocer con precisión el coste real de producir en un país es un factor determinante.
La tercera es mejorar la agilidad administrativa, tanto en la gestión de permisos como en los plazos de devolución de los incentivos. En una industria que trabaja con calendarios muy ajustados, la previsibilidad y la rapidez son tan importantes como el porcentaje fiscal.
Y añaden: Potenciar las infraestructuras de largo recorrido. La expansión de centros como el Parc Audiovisual de Catalunya y la plena operatividad de Ciudad de la Luz son esenciales para retener producciones que de otro modo solo utilizarían España para localizaciones exteriores puntuales.
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